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martes, 4 de agosto de 2009

Nocturno









La noche no muere nunca, renace del día, resurge de las llamas.

La noche despierta de las sábanas

de los que aún no han podido conciliar el sueño.

La noche reaparece triunfante, reinaugura, distorsiona.

Golpea, mata, enceguece, sorprende.

Lo nocturno es frágil, débil, inescrupuloso, inconciente.

En verano crea, en invierno sufre.

La noche funda, es líquida y mansa cuando lo desea,

se manifiesta con gritos y sollozos que se ahogan.

La noche aprieta hasta asfixiar y dá vida.

La noche reparte miedo y decepciones,

cuando provoca risas y despierta náuseas.

Sostiene, suelta y dispara.

La noche es vehículo y consecuencia.

Anuncia llantos, escucha súplicas.

La noche nunca sueña, porque no puede dormir.

martes, 5 de mayo de 2009

Un libro.

Todo aquel adicto a la lectura termina queriendo escribir.

El otro día me dije __Voy a escribir un libro.

No me importa si soy su única lectora o si jamás es publicado.

Lo voy a escribir por y para mí.

Eso ya es bastante…

lunes, 12 de enero de 2009

...Caída Libre...


Cuantas veces uno está o estuvo al borde del abismo, caminando por la cornisa, hasta gozándolo tal vez, con la mente en plena disposición de salto y el corazón por alguna razón, lo llevó a pegar la vuelta. Otras, uno logra desprenderse de todo absolutamente y cae, percibiendo el descenso con dolor, sufriéndolo y conociéndolo, pero llega, toca el fondo absoluto y de golpe una fuerza desconocida lo hace dar un salto de regreso, volviendo.
Cuántas veces habré cerrado puertas, con candado y mil trabas, casi inaccesible, hasta que de pronto, un día, una débil brisa la abrió de par en par, sin dar demasiadas explicaciones.
Esas formas, deformes, que tiene la mente de aferrarse y esa manera extraña de intentar, por todos los medios de perpetuarse en el tiempo. Dejando cosas, sin abandonarlas del todo a sabiendas de que una partecita nuestra sigue viviendo en ellas.
Me escapo de vos, de esa voz y me pierdo en mi silencio, aprendiendo a escuchar el silencio, mi silencio, aprendiendo de a poco, a describirlo y disfrutarlo.